Si vendes diseño web, encontrar empresas sin web parece la lista perfecta de clientes. Lo es a medias: la mitad no tiene web porque no la necesita. La clave está en distinguir cuáles sí.
Un negocio sin web no es invisible: está en internet, solo que no en una página propia. Estos son los sitios donde aparece, ordenados por lo útiles que son para prospectar:
El registro mercantil, en cambio, no sirve para esto: no dice nada de si la empresa tiene página o no.
Aquí está la parte que decide si esta lista te da clientes o te hace perder tres semanas. No todas las empresas sin web son un cliente potencial:
Las que no van a comprar: negocios que viven al 100% del paso o del boca a boca y llevan veinte años así; actividades donde el cliente nunca busca en Google; empresas que solo trabajan por contrato público o para dos clientes fijos. A esas, una web no les cambia nada, y ellas lo saben mejor que tú.
Las que sí:
Tortoise busca negocios por sector y zona a partir de su presencia pública, y de cada uno te trae lo que hay: web si la tiene, email verificado, teléfono, WhatsApp y la tecnología con la que está montada su página. Cuando guardas los resultados en tu base de datos, el propio panel te indica cuáles de tus contactos no tienen web — ese es tu segmento.
Y para el grupo grande, el de los que tienen web pero desfasada, la detección de tecnología es el atajo: ver quién sigue en una versión antigua de WordPress te da una lista de conversaciones fáciles. Está en buscar empresas con WordPress.
Un aviso práctico: si el negocio no tiene web, muchas veces tampoco tiene email publicado. Para ese segmento el teléfono y el WhatsApp son el canal, no el correo. Conviene tenerlo en cuenta al planificar la campaña y no esperar tasas de email normales.
La fuente más práctica es Google Maps: hay miles de negocios con ficha completa (teléfono, horario, reseñas) y el campo de sitio web vacío. Después van las redes sociales usadas como escaparate y los directorios sectoriales. El registro mercantil no sirve, porque no recoge si la empresa tiene web.
Solo una parte. Muchos negocios sin web viven del paso o del boca a boca y no la necesitan de verdad. Los que sí compran son los que ya intentan captar por internet: tienen Instagram activo, reseñas buenas, competencia que sí aparece en Google, o acaban de abrir.
Suele vender mejor el segundo grupo, y además es más grande. Alguien que ya pagó una web hace años entiende para qué sirve; solo hay que enseñarle que la suya no funciona en el móvil. Convencer a quien nunca ha tenido una es una venta más larga.
Normalmente por teléfono o WhatsApp, porque sin web tampoco suele haber email publicado. Es un segmento donde la llamada funciona mejor que el correo, y donde conviene no esperar las tasas de respuesta habituales de una campaña de email.
Sí, y es como conviene hacerlo. Buscas el tipo de negocio en la zona que cubres, guardas los resultados en tu base de datos y desde ahí ves cuáles no tienen web. Trabajar solo por zona da una lista demasiado heterogénea para una misma campaña.
Busca el sector y la zona, y trabaja los que de verdad van a comprar.
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